Meditar o escuchar a la conciencia

Como a mí no me asustan los retos, hoy voy a intentar lo imposible: intentar definir en palabras en qué consiste eso que llamamos MEDITACION.

¡Tranquilidad! ¡Que no cunda el pánico! Todavía no me he rapado la cabeza ni ando por ahí cantando descalza y vestida con una túnica naranja levitando sobre la cabeza de algunos. Olvidémonos de los tópicos y de las imágenes que tenemos en la cabeza sobre la meditación, prejucios en cualquier caso, y que poco tienen que ver con la realidad. Por la contra, abramos las puertas a algo tan importante como conocernos a nosotros mismo. Para ello, cobran importancia fundamental dos palabras: escuchar y silencio.

rio

Ale, hoy empiezo de entrada poniéndoos deberes, a ver que tal la experiencia.

Si no has practicado nunca meditación (incluso oyes la palabra y ya te da un poco de yuyu), te invito a que te sientes en cualquier sitio con la espalda recta, cierres los ojos un minuto y simplemente escuches (no, no te voy a decir esa frase tan recurrente de deja la mente en blanco). Pero un minuto de reloj. De hecho, coge el móvil y prográmale la alarma para un minuto más tarde. ¡Venga! Un, dos, tres…¡ya!.

Esos locos pensamientos

¿Qué? ¿Cómo ha ido la cosa? ¿Cuántos segundos ha tardado en aparecer el primer pensamiento que te impedía escuchar?  ¿En cuántas cosas has pensado? ¿Pero no se suponía que simplemente tenías que escuchar? ¿Qué demonios pasa ahí dentro? ¿Cómo es posible que algo tan aparentemente fácil (¡ja!) sea en realidad tan sumamente difícil.

¿A que parece que esos pensamientos intrusos y desvergonzados estuvieran escondidos en algún lugar recóndito de tu mente esperando de manera sibilina y maquiavélica a que tu cierres los ojos para que ¡zasca! …acudir en masa a visitarte. En el momento en que te das cuenta de ello, les gritas mentalmente :¡organización! Y durante medio segundo te funciona. Al otro medio ya te vienen de nuevo a la cabeza otros pensamientos revoltosos echándote la lengua y dispuestos a bailar en tu cerebro la muiñeira de Chantada.

cielo

Yo creo que escucharnos en silencio es una de las prácticas más complejas que existen. ¿Por qué? Porque nuestra mente (que a veces parece tener vida propia) quiere siempre tener el control, y sácale tú el control a quien ha tenido siempre el poder.

Una persona que lleva muchos años meditando me dijo hace unos meses que meditar era parecido a mirar al cielo y los pensamientos que vienen a tu cabeza, las nubes que pasan.

Lo que se suele recomendar es que mientras intentas meditar centres toda tu atención – mindfulness – en la respiración y cuando aparezca algún pensamiento no lo juzgues (esto es importantísimo) y déjalo pasar.

El objetivo fundamental de la meditación, creo yo, es conseguir darte cuenta de que los pensamientos son una parte de ti que tú creas, pero que no son la realidad. Sólo tienen la importancia que tú le concedas.

marioEn su libro “La fabulosa fórmula de la felicidad” este escritor-filósofo-cantante-compositor llamado Mario San Miguel dice que: “al principio podemos pensar que meditar es algo demasiado elevado para nosotros. Algo reservado sólo a personas altamente espirituales. Creemos que meditar es raparse la cabeza, aislarse del mundo y volverse un santo. Que los meditarores levitan a centímetros del suelo y ni sienten ni padecen. Auténticos elegidos. No son padres, ni maridos, ni esposas, ni directores de banco o conductoras de autobús. Nada más lejos de la realidad. Precisamente meditar es partir de la realidad para trascenderla. Ver lo que está al otro lado. Meditar no es más que sentarte y sentirte. Sentarte y diluirte. Sentarte para ser más allá del estar.”

No sé si habrás leído uno de los fenómenos editoriales de los últimos años que lleva por titulo “Come, reza, ama” en el que su autora Elizabeth Gilbert nos cuenta en primera persona como tras una crisis emocional decide emprender una nueva vida a través de un viaje interior y exterior, con parada en India, donde descubre tras mucha mucha práctica el enorme poder sobre sí misma que le da la meditación.

juliaUna Elizabeth Gilbert a la que dio vida en el cine la mismísima Julia Roberts, actriz de belleza serena y carácter temperamental que a mi me encanta. Ahí os dejo un parrafito del libro.

“Como les sucede a la mayoría de los humanoides, sobrellevo lo que los budistas llaman la mente del mono, es decir, esos pensamientos que saltan de rama en rama, parando sólo para rascarse, escupir y aullar. Desde el remoto pasado hasta el ignorado futuro mi mente se columpia frenéticamente por los confines del tiempo, abordando docenas de ideas por minuto sin control ni disciplina alguna. Esto en sí no supone necesariamente un problema; el problema es el estado de ánimo que acompaña al pensamiento. Las ideas alegres me ponen de buen humor pero -¡plaf! – de golpe vuelvo a la preocupación obsesiva y estropeo el asunto; y entonces recuerdo un momento de indignación y me vuelvo a acalorar y cabrear; pero entonces mi mente decide que es un buen momento para compadecerse y entonces me siento sola otra vez. Al fin y al cabo somos lo que pensamos. Los sentimientos son esclavos de los pensamientos y uno es esclavo de sus sentimientos”.

En resumen, que una cosa es la vida, y otra cosa como nosotros interpretamos las cosas que pasan en la vida y eso es opcional. Hay capacidad de decisión al respecto. Si de repente llueve por la tarde, a alguien puede fastidiarle un paseo por el campo, pero quizás el agricultor celebre esa lluvia para su cosecha. El hecho en sí, no es bueno ni malo.

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#meditación #mindfullness #pensamientos #sentimientos

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8 comentarios en “Meditar o escuchar a la conciencia

  1. ¡No dejas de sorprenderme! 😊 Explicas con mucha claridad, lo que debe ser la meditación. Entrar a ese fascinante mundo de la meditación, no es fácil, pero una vez que entras, no quieres salir.

    Como ciertamente dices, todavía hay muchos que creen que meditar , es sólo para budistas o practicantes de yoga; y es algo que deberíamos hacer diario.

    Hay una proverbio Zen que dice: “Deberías sentarte a meditar 20 minutos al día, a menos que estés muy ocupado; entonces deberías sentarte durante una hora.”

    Y esto es muy cierto, ya que con la mente despejada, podemos siempre ver las cosas que nos ocurren desde otra perspectiva, y actuar de una mejor manera.

    ¡Nos leemos prontito!
    😊

    Manuel.

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  2. Hola Manuel! El proverbio zen ese es más que cierto. Verdad verdadera como se suele decir jajajaj. Yo creo que todos tenemos esa voz interior que realmente sabe lo que nos conviene y quien nos conviene…lo que pasa es que no siempre la dejamos hablar. Y si ya nos cuesta escuchar a los otros, no te digo nada lo que puede costar llegar a escucharnos a nosotros mismos que es a quien más caso deberíamos hacer. Un saludito y nos leemos pronto!!

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  3. Muy bien explicado, creo que la meditación están ya impartiendola en alguna escuela, desde niños, ojalá se extienda el ejemplo . A mi reconozco que me cuesta ya que me suele poder el sueño, es así, lo admito… Ojalá lo logre algún día. Saludos y hasta el próximo tema a tratar.

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    1. buenas Raphael! O sea que te da el sueño jajajaja. Le pasa a mucha gente, pero vale la pena intentarlo. Lo que dices de la escuela, tienes mucha razón. A los niños debía enseñárseles desde pequeños el poder de la meditación. Besos.

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  4. Hola! No suelo comentar en los blogs, pero este realmente esta muy bien hecho. Solo queria felicitarte y animarte a que no dejes de escribir. Me gusta mucho tu manera de expresar las cosas.

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  5. Hola Sofia, creo que a todos nos vendria bien parar el ritmo frenetico de nuestras vidas y meditar en lo que en ellas sucede.Seguramente cambiariamos muchas cosas ,la manera de afrontarlas,la mayoria de las veces no es la correcta.Personalmente nunca la he practicado ,lo mas parecido es practicar tecnicas de relajacion ayudado de musica y de la contraccion y relajacion sucesiva de los musculos del cuerpo y para mi fue bastante dificil llegar a relajarme totalmente. Lo consegui despues de no se cuantas sesiones y es muy gratificante, tanto fisico como mentalmente. Supongo que con la meditacion te sentiras de un modo similat y quien considere que esto son tonterias o cosas de taraos no tiene ni p… idea,no sabe de que habla.Enhorabuena!!!! DE NUEVO!!!!,por hacernos ver facil lo que a veces nos parece dificil de entendet

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    1. Hola Kaño y gracias como siempre por tus comentarios. Aunque la meditación provoca un mayor grado de relajación, yo no creo que en sí misma sea una técnica de relajación sino de enfoque de la vida. Es como una especie de tiempo dedicado a ti para simplemente ser y estar en el presente y como de distanciarte de todo lo que ocurre y relativizarlo todo. ¡Ojo! En ningún momento te evades de la realidad, sólo que marcas distancias con tus propios pensamientos. Después de meditar puede ocurrir que de repente te des cuenta que enfrente de tu casa hay un árbol precioso al que nunca le habías hecho ni caso y pasaste por delante cien mil veces, también que se te ocurra la solución a un problema que no sabías como enfocarlo, que se te agudice la inspiración para hacer cualquier cosa…yo sólo le veo cosas positivas, la verdad. La parte “más complicada” es que es una práctica que necesita constancia para que sea efectiva.

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