El final del camino

Hola!!!

Hace unos días, Televisión Española emitió el último capítulo de “El final del camino”. Lo lamento especialmente como compostelana, ya que la serie nos presentaba, en una mezcla entre historia y ficción, el día a día de la Compostela medieval, mientras comenzaba la construcción de la primera catedral románica, aún a día de hoy el monumento más representativo de la ciudad.

catedralplaterias

Entre los personajes creados para darle vida al guión de la serie, se cuelan algunos personajes históricos como Diego Gelmírez, primer arzobispo de Santiago y personaje clave para la aparición y difusión del fenómeno jacobeo, incluyendo la culminación de las obras del templo.

Jaime Olías da vida en la serie al arzobispo Gelmírez, un personaje que se presenta como ambicioso y manipulador, políticamente muy hábil y que, quizás buscando su propia luz, intenta convertir Santiago en un importante centro internacional de peregrinaciones al nivel de Roma.

joliasgelmirez

Con Gelmírez se construyó también, anexo a la catedral, el palacio arzobispal. Conocido también – ¡faltaría más! – como pazo de Gelmírez. Ahí os dejo unas fotillos actuales, desde la plaza del Obradoiro.

pazoxelmirez1

pazoxelmirez2

Lo cierto es que el nombre de Gelmírez está tan unido al de Santiago de Compostela, que no sólo da nombre a alguna vía pública, sino a dos institutos de la ciudad. Entre ellos…jajajaj…¡el mío! Ahí va la plaquita de la entrada, aunque no se lee muy bien. Arcebispo Xelmírez II. Aquí estudié yo el antiguo bachillerato hace ya muuuuuchos años.

instixelmirez

Entre los logros de Gelmírez figura conseguir el rango de arzobispado para Compostela o finalizar la catedral románica, pero también se cree que dejó  huella para el futuro impulsando de alguna manera el Códice Calixtino, valiosísima joya documental que contiene el Liber Sancti Iacobi, es decir, toda la historia relacionada con el culto al apóstol Santiago. Está considerado, además, como la guía más famosa y antigua del camino.

Historias increíbles y reales

Hace unos años, el Códice saltó a la actualidad porque fue robado de la catedral. Y cuando ya todos nos imaginábamos que estaría en la mansión de algún multimillonario aficionado a las obras de arte medievales, resulta que estaba escondido en un garage a muy pocos kilómetros de Santiago, tras haber sido robado por un electricista que trabajaba en el templo. ¡Vivir para ver! Estoy segura de que si hubiésemos utilizado esta idea para el guión de una película, la hubiesen rechazado por increíble pero…la realidad siempre supera la ficción.

Busca tu camino y descúbrete

Aunque la catedral es una de las mejores cartas de presentación de la ciudad, su importancia va mucho más allá de ser un colosal templo destinado al culto religioso y un monumento de belleza indescriptible…¡que también lo es!.

Al margen de cual sea tu ideología religiosa (si la tienes), la catedral de Santiago es, como dice el título de la serie, el final del camino; de una peregrinación jacobea que se ha mantenido a lo largo de los siglos y que hoy sigue llevando a Santiago a peregrinos de todos los puntos del planeta.

Porque más allá de la belleza de la ruta, de los monumentos que puedas visitar o de las dificultades que presente el propio hecho de peregrinar, el camino de Santiago es sobre todo un viaje espiritual, un billete hacia el interior de uno mismo donde lo fundamental no es tanto llegar a la meta, sino adentrarse en el siempre apasionante mundo del autoconocimiento. Y quizás del propio autodescubrimiento o la aparición de un nuevo yo.

También puedes seguirme en twitter @cuadernodesofia. Nos vemos prontito!!!

#gelmirez #caminodesantiago #rutajacobea #elfinaldelcamino #jaimeolias

 

Anuncios

¡Ave César!

¡Ave César! La que quiere exprimir su vida al máximo te saluda.

¿Qué tal os va? Supongo que os podéis imaginar de que ciudad voy a hablar en este post. ¡Roma! La bella, fascinante, monumental y enigmática Roma, dónde he estado unos días aprovechando mis vacaciones.

Siempre es un buen momento para visitar la Ciudad Eterna, cuna de nuestra historia y que tanto ha marcado nuestra lengua, cultura, legislación, arquitectura e incluso filosofía.

¡Cuánta belleza, por Júpiter!

Reconozco que días antes de irme, busqué como pude mis apuntes del instituto para repasar aquel capítulo titulado “Así vivían los romanos”. Ehhhhh, que una menda es de “letras puras”, de latín, griego, historia y arte, materias de las que te alegras saber algo cuando caes en un lugar así.

DSC00974.JPG

Cuando pisas aquellas viejas calzadas y piensas…”Wow, quién sabe si por estas mismas piedras habrá pasado el mismísimo Julio César o el emperador Augusto” e inspirada por los dioses Apolo y Venus descubres la belleza que esconde cada monumento. Y es que mires para donde mires, la historia te envuelve y consigues viajar en el tiempo.

DSC01086.JPG

El cine también ayuda mucho en esto de dejar volar la imaginación y entre “Espartaco”, “Quo vadis“, “Gladiator” o “Ben Hur” pues ya te imaginas protagonizando alguna carrera de cuadrigas en el Circus Maximus o luchando contra las fieras más salvajes en el Coliseo confiando en que el pulgar apunte hacia arriba jejejeje.

Además por cualquier rincón de la ciudad puedes ver el famoso S.P.Q.R. (Senatus populusque romanus), el Senado y el pueblo de Roma, para recordarte que la actual capital italiana fue en su día germen de una impresionante civilización.

DSC01080.JPG

Claro que no todo era tan fascinante en la época imperial porque también cabe recordar que existía la esclavitud o que veneraban la violencia sangrienta de la lucha de gladiadores. Claro que, por otro lado, también tenían las termas (¡viva ese culto al baño y al masaje!) o los gimnasios.

Roma no paga a traidores.

Me imagino que los ciudadanos romanos pensarían en su día que su mundo como potencia militar, cultural y política jamás se extinguiría, pero la historia una vez más nos enseña que nada es para siempre y que todo cambia y todo pasa.

DSC01085.JPG

Por eso para mí, las ruinas de la antigua Roma tienen un aire de grandeza imperial y militar, sí, pero también me evocan cierta tristeza porque evidencian que hasta la civilización más poderosa es vulnerable y temporal, al tiempo que deja de manifiesto que los impresionantes y colosales edificios que con tanto esfuerzo se construyeron han sido destruídos o deteriorados por las ansias de dominio del ser humano.

La dolce vita

Pero yo prefiero quedarme con la Roma del amor y de las artes, de la pasta y de la pizza. Que comienza el día con un buongiorno, que pasea al atardecer por el Trastévere, a donde Audrey Hepburn se va de vacaciones con Gregory Peck y, por supuesto, la que ve con envidia a Anita Ekberg bañándose en la fontana di Trevi. Yo, por si las moscas, he dejado mi monedita en la fuente, así me aseguro que volveré y también, si se tercia, algún deseo más…

¡Todos los caminos conducen a Roma!

Nos leemos pronto.

Hazte seguidor del blog o deja tu comentario si así lo deseas. También puedes seguirme en twitter @cuadernodesofia.

#Roma #vacaciones #historia